¡Una visita al mercado!

Llegamos a Valdivia, por fin. Entramos al mercado, me compre algunos recuerdos del lugar y me robe un piercing, la señora no se dio ni cuenta. Almorzamos ahí, en el mercado y nunca nos servían la comida. Pero cuando nos sirvieron esos inmensos platos pensé que no iba a ser capas de comérmelo todo, tenía tanta hambre que me comí mi plato de merluza con ensalada súper rápido.

0 comentarios:

Publicar un comentario