Primero fuimos a un negocio para averiguar sobre la historia del lugar, pero nos atendió una viejita y nos dijo que estaba enferma y no andaba en condiciones favorables para contarnos algo y que más allá habían dos negocios, uno junto al otro, allí nos podían ayudar, tenía un inmenso perro la señora, me dio susto. Buscamos y buscamos alguien que nos contara algo. Pero nadie nos quiso ayudar, así que mejor empezamos a sacarnos fotos, un hombre estaba mirándonos todo el rato, nos dio miedito y nos fuimos.

0 comentarios:

Publicar un comentario