¡Tempranito hacia el sur!


Eran las 2 de la mañana de un 28 de agosto. No tenia sueño y estaba leseando en el MSN aún, mi mamá se acostó a las 11 de la noche y antes me había dicho que me acostara luego porque o sino me iba a quedar dormida en la mañana y el bus me iba a dejar y etc. etc. etc. No se como pasan tan rápido las horas cuando uno esta apurada. Me tuve que desconectar porque o sino iba a amanecer ahí. Me fui a bañar y después me empezó a dar sueño. Aún no había arreglado mi bolso. Ya mejor me acosté y puse la alarma a las 05:00 hrs. Dormí como palo y cuando sonó la alarma estaba tan oscurito que mejor dormí media horita más. Volvió a sonar la alarma, pucha tenia tanto sueño así que no se como me volví a quedar dormida, pero no había vuelto a poner la alarma. Chuta... desperté a las 06:10 hrs. Y supuestamente el bus salía a las 06:30. Dije ah... ¡ya no voy! pero pensé: no me van a devolver ni la plata. Nica dejo perder así como así 15 Lucas. Ya me apure y no se como me vestí. Saque cualquier ropa del Closet y me la puse. Fui al baño y mientras estaba ahí toda concentrada me acorde de algo: no había arreglado mi bolso. Partí mércale eché cualquier cosa estaba en eso cuando llego la Javiera a buscarme. La hice pasar y seguí en lo mío. Ya eran las 06:30 hrs. Y recién salimos de mi casa. No pasaban micros y no podíamos irnos caminando porque no íbamos a llegar a tiempo. Se nos ocurrió ir a la casa de la Nivia, como se iba en auto nos podía llevar. Pero ya se había ido. Su mamá así toda buena onda le pasó Luca a la Javiera para que nos fuéramos en colectivo y nos dijo que iba a llamar a la Nivia para que nos esperen. Nos fuimos a tomar colectivo pero no pasaba ni uno. De repente vimos que venia una micro y así todas alegres la hicimos parar. La Javi subió primero y pagó, mientras yo iba atrasito y pase nomas. Llegamos y había solo un bus. Estaban subiendo todos los del Segundo A y de repente llegó otro bus todo sexy, tenía hasta baño, pero más hediondo.

¡Cada vez más lejos!


…Y partimos. De primera no toque asiento y después me fui sentada sola, jajá que penosa. Pero Luego me corrí adonde la Feña que igual estaba solita, así que me fui con ella. Ni mire el paisaje porque tenía mucho sueño. Solo alcance a ver que cada vez había más vacas y lagunas de agua. Me acorde de los comerciales de Colún, toda la magia del sur Jajá. Solo se veía más y más campo. Fue traumarte no ver a más gente que los que íbamos en el bus. No me gusta el campo, esa soledad tan aislada de roce con otras personas. Lo único que quería era llegar a Valdivia. Nuestra primera parada fue en Freire.

¡A Queule!


Nos bajamos del bus por primera vez en Queule, un pueblito todo lindo. Se veían puros pescadores en la costa, las calles solitarias y vacías. Pero cuando llegamos nosotros fue como boom, se llenó.

Primero fuimos a un negocio para averiguar sobre la historia del lugar, pero nos atendió una viejita y nos dijo que estaba enferma y no andaba en condiciones favorables para contarnos algo y que más allá habían dos negocios, uno junto al otro, allí nos podían ayudar, tenía un inmenso perro la señora, me dio susto. Buscamos y buscamos alguien que nos contara algo. Pero nadie nos quiso ayudar, así que mejor empezamos a sacarnos fotos, un hombre estaba mirándonos todo el rato, nos dio miedito y nos fuimos.

También tratamos de preguntarles a los pescadores si sabían leyendas de Queule. Pero todos nos decían: recién pasaron a preguntar lo mismo, pregúntenle a los pescadores de más allá, ellos no han contado nada. Así recorrimos toda la costa y cero aportes, definitivamente sirven solo para los pescados.

Vimos a una señora que limpiaba las calles, se nos ocurrió preguntarle a ella y nos contó de todo. Era muy simpática. Estábamos gravándola y me acorde de algo: mi casaca… ¿dónde está? Nos despedimos de la señora dándole las gracias por su disposición y fuimos a buscar mi casaca…pensé que no la iba a encontrar, menos mal que el celular se me había quedado en la casa, porque osino se me hubiese perdido también. De repente veo la casaca, estaba en un bote en el cual nos aviamos subido para sacarnos fotos. Nos fuimos de Queule.

¡Patitas al agua!


Pasamos a una playa en Mehuín, algunos se bañaron, nos sacamos muchas fotos, subimos a unas rocas y yo metí un pie al agua, después el otro.